La historia sin fin_ The Neverending Story

¡Cesó la horrible noche!
La libertad sublime
derrama las auroras
de su invencible luz.
Estrofa del Himno nacional de Colombia

La horrible noche no ha cesado, nos siguen asesinando, nos siguen desapareciendo… a inicios de los 80´S aparecieron los primeros grupos de “limpieza social” nos asesinaron por ser homosexuales “amanerados", por ser transfemeninas y ejercer el trabajo sexual, por hacer de la vida “un espectáculo público”. 

Hay un alto subregistro de las víctimas de los sectores sociales LGTBI y de las diversidades de géneros y cuerpos (LGBTIQ+), la desconfianza institucional y el miedo a contar, debido a las condiciones de violencia que aún persisten.

La Comisión de la verdad identificó que, si bien se han hecho esfuerzos institucionales por caracterizar a las víctimas de los sectores sociales LGTBIQ+ y de las diversidades de géneros y cuerpos, por ejemplo, mediante el Registro Único de Víctimas (RUV), algunos elementos han dificultado la consolidación de un número certero: muchas de ellas han preferido no declarar los hechos por temor a ser revictimizadas; la falta de formación de los funcionarios encargados, pues en ocasiones la orientación sexual o la identidad de género del denunciante pasa desapercibida, o le asignan, desde su percepción, una identidad equivocada, por ejemplo cuando sostienen que una persona trans es intersexual u omiten deliberadamente los abusos a los que fue sometida; las entidades no cuentan con datos desagregados por identidad dentro de la sigla LGBTIQ+, es decir, no se tiene certeza sobre cuántas personas son lesbianas, bisexuales, gais o trans, entre otros, ni de cuántos son hombres o mujeres; por último, desconocen las maneras diferenciadas de autorreconocimiento de las víctimas, por lo que solo entienden la diversidad sexual y de género desde la sigla LGBTI, pero no contemplan otras denominaciones no convencionales que también han sido resignificadas por las víctimas, como la palabra «marica».

En cuanto a la desconfianza institucional, la violencia sistemática de la que han sido víctimas las personas LGBTIQ+ por parte del Estado ha levantado una barrera comunicativa que les impide sentirse cómodas al compartir con los funcionarios sus experiencias más íntimas, sobre todo porque, en ocasiones, luego de hacer declaraciones o denuncias, son amenazadas por los victimarios, al parecer, debido a que las entidades han sido sus cómplices. 

Manuel Antonio Velandia Mora, autor de la obra es Ganador de la Beca Idartes de apropiación de Bogotá Diversa, dirigida a los sectores sociales en la categoría Víctimas del conflicto armado colombiano.


The horrible night ceased! 
Sublime freedom 
shed the auroras 
of her invincible light. 
Stanza of the national anthem of Colombia. 

The horrible night has not stopped, they continue to murder us, they continue to disappear us... at the beginning of the 80's the first groups of "social cleansing" appeared, they murdered us for being "mannered" homosexuals, for being transfeminine and doing sex work, for doing of life “a public spectacle”. 

There is a high underreporting of the victims of the LGTBI social sectors and of the diversities of genders and bodies (LGBTIQ+), institutional distrust and fear of telling, due to the conditions of violence that still persist.

The Truth Commission identified that, although institutional efforts have been made to characterize the victims of the LGTBIQ+ social sectors, for example, through the Single Registry of Victims (RUV), some elements have made it difficult to consolidate an accurate number: many of them have preferred not to declare the facts for fear of being revictimized; the lack of training of the officials in charge, since sometimes the sexual orientation or gender identity of the complainant goes unnoticed, or they assign, from their perception, a mistaken identity, for example when they maintain that a trans person is intersex or deliberately omit the abuses to which she was subjected; The entities do not have data disaggregated by identity within the LGBTIQ+ acronym, that is, there is no certainty about how many people are lesbian, bisexual, gay or transgender, among others, nor how many are men or women; Lastly, they are unaware of the differentiated ways of self-recognition of the victims, which is why they only understand sexual and gender diversity from the LGBTI acronym, but they do not contemplate other unconventional denominations that have also been resignified by the victims, such as the word "faggot". ». 

Regarding institutional distrust, the systematic violence of which LGBTIQ+ people have been victims by the State has raised a communication barrier that prevents them from feeling comfortable sharing their most intimate experiences with officials, especially since, on occasions, After making statements or complaints, they are threatened by the perpetrators, apparently because the entities have been their accomplices.

Photography by Manuel Antonio Velandia Mora. Spain, 2016. Winner of the Idartes Scholarship for appropriation of Bogotá Diversa, aimed at the social sectors in the category of victims of the Colombian armed conflict.

Este ARTivista es miembro del colectivo Prensa marica



Comentarios

Entradas más populares de este blog

Exposición artística “La levedad que nos hacen ser”

Para morir hay que estar vivo

Basura humana