Gracias dios mío porque me diste fuerzas para matarlo
"Mon Dieu merci car tu m'a donné la force de lo tuer"/ "Thank you, my God, because you gave me the strength to kill him", “Gracias dios mío porque me diste fuerzas para matarlo”. Serigraph by Manuel Antonio Velandia Mora (Spain, 2016). A nombre de Dios se asesina, se excluye, se hacen “terapias de conversión”, se diezman territorios, saberes, valores, creencias y vidas. No parece nada extraño un adolescente sicario [1] quien participa de la violencia generalizada. Muchos jóvenes vieron en su ingreso a la guerrilla, el paramilitarismo e incluso al ejército y la policía una “salvación” económica para su familia. Esa mezcla entre fervor religioso y el “cumplimiento del deber” no son nada extraño en quien descubre en el asesinato una forma de “sobrevivir”. Invocar a El Ángel de la guarda, figura aprendida en las oraciones infantiles desde la tradición cristiana es una idea que acompaña al creyente para protegerle de las tentaciones en particular de las del “...